Los 4 grandes errores para vender libros electrónicos para niños

El día de ayer, Joanna Cabot del blog Teleread hablaba de cuáles son los principales problemas que enfrenta el libro electrónico para alcanzar el éxito entre los más pequeños, lo anterior desde la perspectiva de los padres.  Si no de todos los padres o de una muestra representativa de padres, al menos lo que una madre cree que son los principales errores que las editoriales especializadas en libros infantiles cometen al promocionarlos:

  1. Publicidad: ¿por qué en televisión vemos publicidad de juguetes pero no de libros? y, lo que es más importante ¿por qué no aprovechar los canales de televisión enfocados en la audiencia infantil para promover estos materiales? Si lo analizamos un poco, es cierto es muy raro ver publicidad en estos medios sobre libros, pero especialmente no recuerdo haber visto un sólo comercial en radio y mucho menos en televisión que presente libros para niños. ¿Lo habrán considerado alguna vez las editoriales? Y si es así, ¿por que habrán descartado esta opción? porque es un hecho que lo han descartado esta opción cuando hay una total ausencia de estos materiales en la publicidad. ¿Alguno de ustedes ha visto un comercial sobre libros infantiles?
  2. Promociones especiales: ¿por qué ni las editoriales, ni las librerías promueven ediciones especiales? Pongamos una edición limitada de Alicia en el País de las Maravillas, ustedes recordarán que el lanzamiento en la iTunesStore de este libro interactivo fue mencionado en todos lados y muchos blogs, incluido éste, hicieron eco de la noticia. Entonces, ¿por qué las editoriales no hablan con bombo y platillo de sus lanzamientos editoriales infantiles?
  3. El poder de los padres: las editoriales están perdiendo de vista que, entre más pequeño sea el niño, más interferirá el padre en la compra; quizá me equivoque, pero todo indica que las editoriales no están tomando en cuenta a los adultos; sí, es cierto que los libros están enfocados para los lectores más pequeños, pero quien hace posible la adquisición es el padre y aquí volvemos nuevamente a la publicidad en medios tradicionales como la televisión y la radio, después de todo la mayoría de estos padres forman parte de una generación que creció cuando no existía el internet y una buena parte del día se hacía frente a un televisor.
  4. El poder de descubrir un libro: la gente que trabaja en el medio editorial o los docentes saben dónde encontrar los libros; sin embargo, un padre no, al menos la mayoría de ellos no, así que decirles: “vayan a buscar a las librerías” o “busquen en las tiendas en línea” no sólo no es suficiente, sino que incluso puede llegar a ser confuso y abrumador para ellos. Las editoriales deben proponer alternativas para hacer que los padres den con los libros para sus hijos; los blogs, los diarios, los algoritmos de las librerías en línea son útiles, pero debemos preguntarnos, ¿todos los padres están ahí y conocen estas herramientas? Con los tiempos que corren, seguramente cada vez más padres utilizan estas herramientas pero no por ello las editoriales deben pensar que ya está el trabajo hecho. Libros infantiles hay muchos, ¿están poniendo en el escaparate a todos?

¿Se les ocurre algún otro error que estén cometiendo las editoriales?

A mi sí, el mercado editorial mexicano sigue sin ofrecer estos contenidos en formato electrónico y, aunque es posible encontrar materiales de este tipo en librerías en línea, lo cierto es que el idioma sigue siendo la gran barrera. Es decir, que en México además de los errores que cometen las editoriales al momento de promocionar y vender sus libros, nos enfrentamos a algo más básico, como es la oferta de contenidos.

¿Ustedes qué opinan?

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