Más de la autoedición y sus contradicciones

Foto vía: The Guardian

Uno de los temas que más ha ocupado a este blog en sus primeros meses de vida ha sido el de la autoedición, y es que casi a diario hay alguna novedad. No es casualidad que al iniciar este año se predijera que, en materia de libros electrónicos, la autoedición se llevaría las palmas.

Sin embargo, no podemos negar que este tema está poniendo los pelos de punta a la industria editorial, al igual que muchos otros aspectos de los libros electrónicos; en la era previa a la llegada del libro electrónico le tomaba a un autor independiente gran parte del tiempo y esfuerzo para lograr que su obra fuera publicada por una editorial; actualmente resulta más sencillo publicar, que no necesariamente tener éxito y convertirse en un súper ventas, gracias a las plataformas de autoedición. Pero en el camino sí que hay algunos (pocos en realidad) ejemplos de autores independientes que han alcanzado fama con sus libros, el ejemplo más inmediato es el de Amanda Hocking, de quien ya les he hablado en otras entradas.

Estos autores independientes que tratan de abrirse paso en un universo literario por demás competido, deben enfrentarse a  editores, lectores e incluso otros escritores más tradicionales, quienes ven su trabajo con recelo y cuestionan la calidad literaria de dicho trabajo.

El caso más reciente de autores consagrados que dudan de la calidad literaria de autores independientes es el de Sue Grafton, autora súper ventas en Estados Unidos por su serie de libros de misterio mejor conocidos como La serie del alfabeto mismos que, sobra decir están publicados con el respaldo de editoriales tradicionales.

Grafton llamó la atención de autores independientes cuando en una entrevista para el LouisvilleKY concedida el 7 de agosto pasado, aconsejaba a los autores jóvenes no recurrir a la autoedición pues, según ella, es como “admitir que eres demasiado flojo para hacer el trabajo duro”. Cuando se le preguntó si la publicación independiente era más efectiva que buscar agentes y editores, Grafton respondió:

Las historias exitosas de autores independientes  no son la regla, sino la excepción. Los libros autoeditados que he leído son a menudo de aficionados, justo ahora tengo uno en mi escritorio de los cientos que he recibido en estos años. Lamento decirlo, pero así es. El trabajo duro se trata de aceptar los rechazos, aprender la lección y dominar este arte después de un tiempo. Veo a muchos escritores que terminan su primer novela e inmediatamente buscan la fama que están seguros de merecer; como yo lo veo, esto es una falta de respeto… que un “wannabe” asuma que todo es tan fácil sin siquiera molestarse en leer, estudiar o investigar. Aprender de la narrativa, traer a la vida a un personaje, aprender a balancear la historia, la descripción, exposición y diálogo toma tiempo. Esto no se trata de un manual rápido de hágalo usted mismo. La autopublicación es un atajo y no creo en los atajos en el arte.

Como es de esperar, esta declaración causó gran indignación entre los escritores independientes quienes se sintieron ofendidos por las comparaciones y aseveraciones de Grafton, entre estos se encontraron escritores autoeditados de éxito como es el caso de Adam Croft y Catherine Czerkawska, además de la Alianza para Autores Independientes en Estados Unidos, que dio la razón sólo en parte a Grafton y aseguró que dicha asociación busca la excelencia entre los autores indie que representa.

Después de estas voces indignadas y del revuelo causado, Grafton pidió disculpas por sus declaraciones explicando que no estaba consciente del alcance de la tecnología y cómo ésta ha revolucionado el mundo de la edición.

¿Qué nos deja todo esto?

  • Primero, estar conscientes de que toda esta tecnología también puede ir en tu contra y que ahora tu voz puede ir más allá de los libros y llegar a más gente, mala suerte si son los autores independientes de los que hablaste mal.
  • Conocer un poco más de qué se trata este tema de la autoedición.
  • Aceptar, al igual que la Alianza para Autores Independientes en Estados Unidos que Grafton tiene un poco de razón, es decir, todos los escritores, sean o no independientes necesitan estudiar, formarse, aprender a contar historias y hacerlo sin esperar fortuna inmediatamente.
Y lo más importante, la autoedición no es la receta del éxito.
Esto también nos deja algunas interrogantes, ¿debemos rechazar todo lo que sea independiente? ¿es cierto que la autoedición puede tacharse como de “aficionados”? ¿hay calidad literaria cuando se trata de un libro autopublicado? ¿son ediciones cuidadas? ¿cuál es o debe ser el papel del editor tradicional ante este tema?

¿Ustedes qué opinan?

Visto en: Digital Book World

Más información en: The Guardian

3 Respuestas a “Más de la autoedición y sus contradicciones”
  1. Literanda septiembre 5, 2012
    • Veronica Juárez septiembre 5, 2012
      • Literanda septiembre 5, 2012

Deja tu Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *