Shelley y la literatura robotizada

shelley literatura robotizadaHace algunos meses les platicaba sobre la incursión de los robots en la literatura, es decir, robots programados para crear contenidos literarios y, desde luego, los conflictos existenciales que implican una “literatura robotizada.” En aquella ocasión les hablaba de Poet on the shore y de Radar; sin embargo, con los tiempos que corren, seguramente los dos anteriores no serán los únicos ejemplos de literatura robotizada. Para muestra, un botón: Shelley, un robot que escribe cuentos de terror.

Shelley: la literatura robotizada o literatura colaborativa

Creado por un grupo de científicos del Massachusetts Institute of Technology y lanzado durante las celebraciones del pasado Halloween, Shelley AI recibe su nombre en honor Mary Shelley (autora de Frankesntein un clásico de la literatura de horror) y se trata nada más y nada menos que de un robot que escribe historias de terror.

¿Pero cómo lo hace? Para que Shelley pueda ofrecer historias terroríficas se alimenta del consumo de datos, es decir, el equipo de investigadores del proyecto dieron al robot a “leer” (en realidad, almacenó) más de 140,000 historias de terror obtenidas del foro r/nosleep de Reddit en el que aficionados suben sus historias y que a lo largo de 10 años ha sumado cerca de 700 MB de historias de horror.

Una vez que Shelley terminó de leer estas 140,000 historias comenzó a escribir algunas historias o, mejor dicho, escribió algunas frases inspiradas en las historias que leyó. Lo interesante, sin embargo, es que Shelley sólo es el punto de partida para crear historias colaborativas. Cada hora Shelley tuitea en su cuenta oficial de twitter @Shelley una frase y la idea es que sus seguidores en twitter continuen con la historia a partir de esa primera frase con sólo responder con el hashtag #yourturn y si algún seguidor considera que la historia ya se desarrollo lo suficiente, entonces puede finalizarla con el hashtag #theend.

Pero el papel de Shelley no consta únicamente de tuitear una frase cada hora, también responde a las historias con mayor interacción (una combinación de likes y retuits), además de procesar o “editar” cada tuit de su seguidor eliminando hashtags, nombres de usuarios, emojis y número de tuit (por ejemplo, 1/5).

Literatura robotizada, ¿literatura del futuro?

El resultado es una especie de cadáver exquisito (quizá por eso pensaron en Mary Shelley al momento de nombrar este robot) en parte literatura robotizada proveniente de un foro de escritores amateurs, en parte escritura colaborativa en la que el robot es simplemente un punto de partida para desarrollar una historia.

¿Con calidad literaria? No lo sé, ¿a la que se le puede llamar literatura? tampoco lo sé. Pero sin duda, un experimento interesante al intervenir un robot y humanos y en el que, como ya lo mencionó Pinar Yanardag, responsable del proyecto, se obtienen historias muy extrañas que quizá no hemos visto en los clásicos del horror.

Visto en: Time.

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