
Hace unos días Storytel anunció el lanzamiento de StoryArt, una función que permitirá tanto a autores, creadores y editores integrar material visual a sus audiolibros. De acuerdo con Storytel “algunas historias contienen material que merece ser visto”, además:
El objetivo es brindar a los creadores más herramientas para expresarse y crear una experiencia más profunda y atractiva para el oyente directamente en la aplicación.
StoryArt llega de la mano del lanzamiento de Vitön, la secuela independiente del exitoso Expeditionen: Min kärlekshistoria, de la escritora sueca Bea Uusmas. Ambos títulos ya han ganado el Premio de Agosto, el galardón literario que desde 1989 otorga anualmente la Asociación de Editores de Suecia, en la categoría No Ficción. Bea Uusmas Vitön se basa en una extensa investigación y documentos históricos, y con StoryArt, el oyente ahora puede disfrutar del material visual en el momento oportuno, sin abandonar el audiolibro.
Lo anterior no es más que una de las tantas formas de enriquecer la experiencia de la lectura, en este caso en el formato audiolibro. Un formato que aunque tiene gran aceptación, sigue causando cierta reticencia en algunos círculos de lectores puristas.
Debemos reconocer, sin embargo, que uno de los grandes huecos de llevar al audiolibro distintos títulos es, precisamente, cuando estos tienen fotografías, ilustraciones, gráficas, tablas, etc. En ciertos casos, cuando un lector adquiere un audiolibro, se le ofrece la posibilidad de descargar un archivo con material adicional, pero StoryArt permite que el material visual esté integrado al audiolibro.
Pero además de la existencia de aquellos titulos con una cantidad importante de contenido visual, existen también los cómics y los álbums ilustrados en donde la imagen juega un papel fundamental y es parte indisoluble de la obra, aquí definivamente el audiolibro enfrentaba una gran barrera para llevar la imagen al audio.
Es probable que tomando en cuenta lo anterior, a inicios de 2021 se experimentaba la adaptación de cómic al audiolibro. En aquel entonces me preguntaba y preguntaba a colegas con conocimientos más extensos sobre el tema sobre las posibilidades de llevar el cómic en formato audio, era posible designar esta adaptación como cómic y qué tanto quedaría del cómic en una versión en audiolibro, cuando la narrativa gráfica requiere precisamente de la gráfica para que se entienda como tal.
Con sus diferencias, no puedo dejar de pensar que el lanzamiento de StoryArt confirma que actualmente es imprescindible entender ya no podemos definir al libro de una sola manera y mucho menos a las distintas prácticas lectoras. Así que pensemos cómo serán los audiolibros ilustrados del futuro.
Será interesante darse una vuelta por Storytel durante los próximos meses (al menos para mi, que hace un buen rato cancelé mi suscripción), pues aseguran que en la primavera de este año podremos ver más autores y editoriales en sus principales mercados (que creo que incluye a México) utilizando StoryArt, así que comenzaremos a ver un catálogo con audiolibros ilustrados.



