Como parte de la celebración del Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria en Chile, el 9 de julio pasado, participé con la charla El eslabón perdido: por qué debemos hablar de la lectura en pantalla y su mediación en la universidad, organizada por la Universidad Andrés Bello de Chile.
Traté de abordar esta charla desde tres puntos que creo son fundamentales para comenzar a aterrizar un tema que podría parecer un tanto alejado para las Bibliotecas Universitarias:
- El papel de la biblioteca universitaria en la mediación lectora: tiene algún papel, tiene algo que decir o damos por hecho que ya está hecho el trabajo en niveles educativos iniciales. Y aunque ya esté cubierto, nos limitamos a ser un apoyo en el proceso formativo profesional de las y los usuarios o vamos un poco más allá abrazando un rol de mediador no sólo entre los materiales académicos y los estudiantes, sino también en la formación de futuros profesionales y lectores.
- Las pantallas pueden o no ser aliadas en este proceso: aún hoy en día hay muchas reticencias pero, son tan malas, son una competencia o son aliadas.
- Entender quiénes son las y los lectores, y entender que hay muchas y muy diversas formas de leer: sólo de esta manera podremos, desde la biblioteca, desde la docencia o desde la política pública, avanzar en el tema de la lectura en el país. Es necesario desmitificar a la lectura, aterrizarla para darnos cuenta que, efectivamente, hay lectores a pesar
Para ello, consideré interesante revisar algunos estudios sobre los índices de lectura en México, en algunas países de América Latina y, también sobre el papel y las percepciones que tenemos las y los bibliotecarios frente a los contenidos digitales.





