Hace un par de meses se publicó en PLOS One el artículo “Manga reading on paper vs. digital devices: Prospective effects on core and supportive integration processes in the brain”, de Keita Umejima, Yuki Sunada y Kuniyoshi L. Sakai, investigadores de la Universidad de Tokio, donde se analiza, no si leemos mejor en papel, sino qué ocurre cuando se lee en papel, frente a lo que ocurre cuando se lee en una tableta digital.
Mucho se ha asegurado que la lectura en papel es mejor y hay mayor comprensión lectora en comparación con la lectura en digital. Pues bien, este estudio viene a dar una luz bastante interesante sobre un tema que ha generado gran discusión desde los inicios de la lectura digital, aunque definitivamente no habla de la superioridad de un formato frente a otro.
Para realizarlo utilizaron el primer volumen del manga japonés Kuuneru Futari, Sumu Futari, una historia tipo “zapping” que narra los mismos eventos desde las perspectivas cruzadas de una pareja. Los participantes leyeron la primera mitad de la historia en dos soportes (papel y tableta digital) controlados con la misma intensidad de iluminación. Posteriormente, leyeron la segunda mitad exclusivamente en formato digital. Se realizaron escaneos por resonancia magnética durante esta segunda mitad de la lectura y también mientras se respondían dos grupos de preguntas: el primer grupo respondía después de leer sólo la primera mitad, y el segundo grupo requería comprender ambas partes.
El porcentaje de respuesta en ambos formatos fue similar, es decir, la comprensión de la historia es similar en ambos formatos; sin embargo, los que leyeron el manga japonés en tableta digital mostraron tiempos de respuesta más largos, mientras que los que leyeron en papel integraron la información de forma más rápida y fluida, además de que recordaron más rápidamente información compleja.
Otro dato interesante es que el escáner mostró que, para poder alcanzar el mismo nivel de respuesta, los lectores que leyeron en una tableta activaron de forma excesiva distintas partes del cerebro, en particular la corteza frontal izquierda que es el área del lenguaje y la corteza frontal derecha, el área del soporte cognitivo
Lo físico importa, desde luego que sí. El papel supera a la pantalla por su materialidad y tridimensionalidad. El papel da al lector pautas táctiles y visuales, por ejemplo, saber cuánto falta para terminar la historia. Mientras que las pantallas interrumpen esta continuidad, lo que obliga al cerebro a reconstruir con cada pase de página el mapa espacial de la historia y por ello hay una diferencia en el tiempo que les tomó a los participantes responder las preguntas que les plantearon.
Mis conclusiones sobre si leemos mejor en papel
Lo anterior es algo que ya se ha venido discutiendo; sin embargo, los resultados de ninguna manera indican que haya una mayor comprensión de la lectura en papel, frente a la lectura en pantalla. De hecho, el propósito no fue comparar la lectura de libros en papel frente a la lectura de libros digitales, y tampoco concluye que el papel mejore la comprensión de cualquier tipo de lectura.
Este estudio, al centrarse en un formato muy específico, el manga japonés que tiene una estructura narrativa muy particular y donde además interviene la imagen, concluye que leer en el formato digital requiere mayor integración cerebral, principalmente porque al no haber espacialidad y materialidad, el cerebro tiene que reconstruir en todo momento. Al final, la comprensión es similar en ambos formatos.
Como lo comentaba casi al inicio de este post, los resultados nos dan una luz, no para determinar cuál formato es mejor o en cuál comprendemos más, sino para comenzar a entender qué ocurre con nuestro cerebro cuando leemos en determinado formato. De hecho, al utilizarse un género tan particular como el manga, los resultados no pueden extrapolarse a otros géneros, como la poesía, el ensayo, la novela o la literatura infantil.




