Enciclopedias e internet, ¿oportunidad o desafío?

Imagen vía Indiegogo

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El día de hoy leía dos notas publicadas en diferentes medios y que resultaron muy interesantes ya que abordan un mismo tema desde dos puntos de vista muy distintos, ambos muestran lo que generalmente ocurre cuando hablamos de contenidos impresos y lectura en pantalla: Enciclopedias e internet, ¿oportunidad o desafío?

Por un lado, tenemos Diccionarios y Enciclopedias ante el desafío de internet la nota publicada en el diario El Universal. En este artículo se menciona que en menos de una década la comercialización de obras de consulta ha disminuido hasta en un 60% para el caso de diccionarios enciclopédicos y entre 25% y 30% para enciclopedias especializadas; por ello han tenido que “adecuarse” a los “nuevos tiempos” ofreciendo versiones híbridas en las que la versión electrónica va para las las clases altas, que ahora acceden desde internet, mientras que la versión impresa se destina a las clases media y media baja para que la consulten desde localidades con difícil acceso a internet. Humberto Musacchio afirma que aunque las obras de consulta están en vías de extinción (pensemos en la Enciclopedia Británica que vio su última edición impresa en 2012), en México es  aún un proceso lento dado que la conexión a internet aún no llega a toda la población, lo que permite unos años de “gracia.”

Aquí llegamos al meollo del asunto, pues en este artículo se menciona a Internet como el responsable de la desaparición obras impresas, de la mano de Wikipedia como la malvada del cuento y responsable de la futura desaparición de las obras de consulta.

Por otro lado, en la nota Piden ayuda para publicar la enciclopedia de la Wikipedia publicado en el blog Todo eReaders, se habla de The Wikipedia books, un proyecto lanzado desde Indiegogo –sitio de crowdfunding que recauda fondos para financiar diversos proyectos– que pretende convertir los más de 4 millones de artículos en inglés de Wikipedia en una enciclopedia impresa de 1000 volúmenes de 1200 páginas cada uno, muy superior a los 32 volúmenes que manejaba la Enciclopedia Británica en 2010. Para que el proyecto sea una realidad que además de la vuelta al mundo en su versión impresa deben recaudar US$50,000.

Si bien es cierto que la confiabilidad de la Wikipedia siempre se pone en duda a la primer oportunidad, no vamos a negar que la llegada de esta “enciclopedia colaborativa” ha dado fuertes dolores de cabeza a los editores tradicionales al actualizar sus entradas antes que sus rivales impresas y también al contar con más entradas y temáticas que cualquier otra enciclopedia. Que se necesita mayor confiabilidad y contenidos arbitrados, es muy cierto, pero no podemos hacer caso omiso a que entre sus colaboradores se encuentran expertos en los distintos temas dispuestos a compartir gratuitamente contenido actualizado.

Como lo mencionaba al principio del post, los casos anteriores son dos buenos ejemplos de la forma en la que el mundo impreso y el digital pueden abordar una misma cuestión:

Como ocurre a menudo con el mundo de los contenidos impresos, los editores se sienten amenazados y no saben bien a bien cómo enfrentar la llegada de internet, después del pánico inicial los vemos dar pasos tímidos en el mundo de la edición electrónica sin estar muy convencidos de ello, además a veces da la impresión de que esperan que en países como México, la cobertura total a internet tarde mucho en llegar para seguir ofreciendo contenidos impresos caros y cuya actualización tarda en llegar entre las distintas ediciones.

Por su parte, en el mundo de los contenidos colaborativos en pantalla, vemos generalmente que un proyecto nace en formato digital pero esto no le impide ni le limita a ver la luz en impreso si se da la oportunidad. El proyecto de la Wikipedia no es el primero ni el único, la autoedición es quizá el mejor ejemplo donde podemos ver libros autoeditados con tal éxito que pronto las editoriales tradicionales se interesan por publicar la versión impresa.

¿Estamos hablando entonces de oportunidad o desafío? Considero que eso depende de la manera en que se aborde, como ya se ha visto en este post, también creo que estamos asistiendo al inicio del futuro de la edición y que aún nos falta mucho por ver en propuestas de contenidos, no sólo para las enciclopedias, sino para la lectura en pantalla.

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