¿Problemas de insomnio? Pueden deberse a tus hábitos de lectura

Foto vía: Amazon

Una noticia que a más de un lector ávido de libros electrónicos y también a más de un usuario asiduo de redes sociales pondrá triste y dará una pista a sus noches de insomnio:

De acuerdo con un estudio realizado por el Lighting Research Center (LRC) de la Universidad Politécnica de Rensselaer y publicado en la Revista Applied Ergonomics, tan sólo dos horas de lectura en una pantalla retroiluminada, como las usadas por las computadoras, tablets y teléfonos inteligentes, son suficientes para suprimir en un 22% los niveles de melatonina, lo que a su vez también podría afectar el sueño al alterar el ritmo biológico del cuerpo. Este problema puede presentarse especialmente entre los adolescentes y también en aquellos lectores y demás usuarios de estos dispositivos cuando son usados durante la noche, antes de ir a dormir.

Según se explica en Wikipedia, la melatonina es una hormona que interviene en varios procesos celulares, neuroendocrinos y neurofisiológicos y es producida por la glándula pineal durante la noche, especialmente en los lugares oscuros, es decir, cuando el ojo detecta variaciones en la luz, principalmente donde existe menos cantidad de luz, se envían señales nerviosas a través del tracto retinohipotalámico para que aumente la producción de dicha hormona.

De ahí se desprende que las pantallas retroiluminadas afecten especialmente este proceso, ya sea reduciendo o inhibiendo completamente la producción y causando, como se explicó, el insomnio. Pero, lo más grave, es que la falta de producción de esta hormona y la ausencia de sueño, pueden provocar también otros problemas de salud serios, como es el caso de la obesidad, la diabetes e incluso el cáncer de mama.

Demasiado serio como para considerar apagar todos estos aparatitos y olvidarnos de leer, chatear, navegar en las distintas redes sociales en cuanto el sol desaparece, ¿no creen? De hecho, Mariana Figueiro, profesora asociada a la Universidad y directora del estudio, recomienda disminuir al máximo el uso de estos dispositivos durante las noches, limitando especialmente su uso durante los minutos previos a la hora de dormir.

Este estudio podría hacer que las empresas que fabrican dichos dispositivos se vean en la necesidad de mejorar las pantallas; sin embargo, es también una oportunidad para que los fabricantes de dispositivos de lectura dedicados –los cuales, como bien sabemos, utilizan la tecnología eInk que entre otras bondades, iguala el papel y no afecta la vista, y ahora vemos que tampoco suprimirían los niveles de melanina– tomen ventaja sobre las tablets que actualmente se están convirtiendo en sus principales competidoras al momento de disputarse a los lectores.

En los tiempos que corren donde vivir conectado es realmente imprescindible para muchos, resultará realmente difícil deshacerse de todos estos aparatos. Sin embargo, en lo que mejoran las pantallas retroiluminadas y si es que no tenemos a mano un e-reader dedicado, podemos volver, al menos durante las noches, a los libros impresos. Aunque lo mejor, es tener mejores hábitos de uso de todos estos dispositivos y evitarlos durante las noches, especialmente antes de ir a dormir. Además no vendrá nada mal aquello de comer frutas y verduras y hacer ejercicio.

Visto en: Publishing perspectives y Science Daily

Deja tu Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *