Las bibliotecas como impulsoras del crecimiento del libro electrónico

iva reducido bibliotecas como impulsoraMucho se dice en contra del libro electrónico: que no se está leyendo, que no hay comprensión lectora, que no es lo mismo, que no huele como el libro de papel… mucho seguirá diciéndose por mucho tiempo; el argumento al que más se le ha hecho eco en el último año es el del estancamiento o, en el peor de los casos, el consumo a la baja de libros electrónicos.

Aunque existen muchos estudios que parecen (pongan atención en “parecen”) apuntar en ese sentido, me encuentro con un artículo de Javier Celaya en Dosdoce.com donde realiza un certero análisis a varios de estos estudios y la interpretación errónea de los datos que a su vez,  dan la idea de una baja en el consumo de libros electrónicos.

Desde luego el análisis se centra principalmente en el mercado español (cuyas ventas para libros electrónicos sólo alcanza el 5.1% según el informe de la FGEE) y de Estados Unidos, pero sirve como un ejemplo sobre lo que realmente podría estar ocurriendo con el libro electrónico y su supuesto estancamiento.

Uno de los principales aspectos que no se consideran en distintos estudios a los que poco falta para anunciar la muerte del libro electrónico es que no toman en cuenta al sector completo. Por ejemplo, se suelen tomar datos sólo de editoriales agremiadas, en el caso de los audiolibros –un sector que viene empujando fuerte en los últimos años– de los 3000 títulos en España, sólo 20% son de agremiados, dejando fuera el 80% restante. En Estados Unidos, por su parte, el 70% de las ventas de libros electrónicos pertenece a editoriales que no están agremiadas al APP (Asociación de Editores en Estados Unidos).

Por otro lado, tampoco se toma en cuenta al sector de la autoedición que, al menos para España puede representar hasta el 20% de las ventas digitales. 

Un informe al que debemos prestar atención es el de la plataforma Bookwire.es porque representa a editoriales de España y América Latina, pero también contempla la venta de libros autoeditados. De acuerdo con esta plataforma, durante 2017 hubo un crecimiento en ventas cercano al 52% en comparación con el año anterior. 

Como bien indica Celaya, estudios hay muchos, pero varios de ellos están incompletos o se analizan parcialmente para dar la razón a quienes aseguran que el libro electrónico no es libro. 

En México, la CANIEM no se ha caracterizado por ofrecer datos estadísticos claros sobre la producción y consumo de libros electrónicos; sin embargo, de acuerdo con el informe Indicadores del sector editorial privado en México 2016 (que recoge datos de editoriales sin importar si están o no afiliadas), la venta de libros electrónicos aumentó un 24%, lo que representó 27 millones de pesos más y desde 2012 la facturación por venta de libros electrónicos se ha incrementado en más de 100 millones de pesos. A pesar de estos incrementos constantes, las ventas de libros electrónicos representan sólo el 1.2% del total del mercado. Por su parte el MOLEC 2018 (Módulo de lectura) registra que el 10.7% de los encuestados leen libros en formato digital.

Las bibliotecas como impulsoras del crecimiento del libro electrónico

Un aspecto que Celaya está pasando por alto y que no es nimio son las bibliotecas como impulsoras del crecimiento del libro electrónico. Por ejemplo, en enero de este año Overdrive, una de las principales empresas a nivel mundial que distribuye libros y contenidos electrónicos en bibliotecas, anunció que en 2017 se realizaron 225 millones de préstamos electrónicos, sólo en bibliotecas públicas. En 2016 se alcanzaron 196 millones de préstamos electrónicos, lo que representó un incremento del 14% en 2017.  

Como les comentaba, en México los datos son escasos, pero sirvan tres ejemplos para darnos una idea del consumo de libros electrónicos en Bibliotecas:

  • La Dirección General de Bibliotecas de la UNAM, que hasta 2015 contaba con 134 bibliotecas, durante 2017 adquirió casi 4 mil libros electrónicos a perpetuidad y licenció más de 4 mil títulos, lo anterior de acuerdo con los resultados del Censo 2017. Estadística del Sistema Bibliotecario y de Información de la UNAM 2017.
  • En el caso de bibliotecas públicas, en 2016 se ofrecían más de 3 mil títulos a través de la plataforma Digitalee. 
  • El sistema bibliotecario del Instituto Politécnico Nacional que alberga 58 bibliotecas durante 2016 dio acceso a más de 5 mil títulos de libros electrónicos de 35 editoriales.

Aunque no existen datos de presupuesto invertido o estadísticas de préstamo bibliotecario de estos materiales; lo anterior nos puede dar una idea de que efectivamente se está invirtiendo en libros electrónicos desde las bibliotecas mexicanas. Y, si bien estos números pueden parecer insignificantes comparados con los Overdrive, recordemos que el sitema bibliotecario de la UNAM es uno de los más grandes y en 2016 dio servicio a más de 340 mil alumnos; por su parte, el sistema bibliotecario del IPN en 2016 tuvo una matrícula de casi 188 mil alumnos. 

Pero ahora veamos más de cerca a Digitalee que, si bien no vive su mejor momento, es el que mejor nos dará una idea de la importancia de las bibliotecas para la venta y consumo de libros electrónicos. Como recordarán, Digitalee es un servicio de préstamo digital disponible en todo el país ofrecido por la Dirección General de Bibliotecas Públicas de la Secretaría de Cultura. Lo interesante es que funciona con Libranda, una empresa que, como bien señala Javier Celaya en su post, “representa a los principales grupos editoriales como Planeta y Penguin Random House, entre otras editoriales” y que, de acuerdo con el Informe Anual del Libro Digital 2017, registró en 2017 un incremento del 11% en sus ventas digitales, incremento que además ha sido constante en 8 años. 

Pero eso no es todo, de acuerdo con este mismo informe, el “… aumento se debe, en gran medida, al relevante crecimiento que en 2017 han tenido las bibliotecas públicas y las plataformas de suscripción que operan en España”. Desde luego, el principal mercado para Libranda es España, con un 62,1% en unidades y 63,8% en valor en euros. Pero México el segundo lugar en el mercado con una cuota del 15,7% en unidades y del 12,2% en valor en Euros, y agregan en el informe (las negritas son mías):

…esta segunda posición de México responde a muchos factores: algunas grandes plataformas internacionales (ej.: Amazon) cuentan con presencia local en México, país donde las cadenas de librerías con más peso han destinado recursos y esfuerzos en el desarrollo del mercado digital (ej.: Sanborns, Gandhi, Porrúa y Liverpool). A estos factores se suma otro también muy relevante: el desarrollo de bibliotecas públicas digitales lideradas por la Secretaría de Cultura de México (proyecto Digitalee) y, más recientemente, también por el Gobierno de la Ciudad de México (proyecto PREPA SI).

Por último,  de acuerdo con este mismo informe, en 2017 el 4.5% de libros electrónicos en español distribuidos a nivel global se realizó a través de las bibliotecas.

Conclusión

Como lo mencionaba al principio, estudios hay muchos, pero son sesgados tanto datos que recogen como en interpretación, lo que redunda en una percepción de que el ecosistema del libro electrónico se está estancando o va a la baja.

Uno de los grandes sesgos son las bibliotecas como impulsoras del crecimiento del libro electrónico. Un sector del ecosistema del libro electrónico que no debemos perder de vista pues, de hecho es el que representa un cremiento constante de adquisición y préstamos de libros electrónicos, como podemos ver a través de los reportes de Overdrive y Libranda, dos de las grandes empresas distribuidoras de libros electrónicos en bibliotecas. 

Deja tu Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *